Un horizonte que se clava en la sien
Estaba solo y la calle ante mí
Cuando de pronto oí temblando el rugir
Miles de fieras esperando salir
Y ahí van, ahí van,
al fín
Tanto esperé esta salida del sol
Este silencio ansiado al partir
Lo único cierto es que la espera acabó
Y los relojes se hicieron aire al salir
Por esta vez, mejor no miro atrás
Este camino nunca se sabe bien
Hay que arrancar y no dejar de pensar
Que lo que empieza siempre tiene un final
Hay que arrancar y no dejar de pensar
Que estas calles no tendrán final
Hay que arrancar, nunca dejar de pensar
Que esta carrera no tiene final, tal vez
09 julio, 2016
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