
Desde que te vi, tu imagen relampaguea,
incesante, en mi cabeza
mientras espero la caída del diluvio,
para que, confinada en cada gota de agua,
ruedes sobre mí como un reloj sin uñas
desgarrando tu ausencia.
13 abril, 2012
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
0 gota/s:
Publicar un comentario