
Entre las púas de tus vientos
Se dañaron las mis alas y quise partir
Y entre las nubes abriendo otros rumbos
Descubrí que la rapiña de los días no era alimento para mí:
A veces basta con un poco de sol.
Y ahora sólo queda dormir el vacío
No está mal perderse del sueño inevitable
Flotar sobre cornisas hambrientas, y regresar
En calma, sin temor a que la sangre en mi boca ahogue la tierra:
Las aves siempre escapan a la tormenta
09 junio, 2012
Escape
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